Cuando la organización pretende mandar sobre la prensa
 Las recientes “pautas” impuestas a periodistas que cubren el Carnaval de Salto no son simples recomendaciones éticas: establecen condicionamientos previos sobre qué mostrar, cómo opinar y qué informar. Eso es censura, aunque no provenga del Estado
 Nuestra Constitución es clara: no existe censura previa
 Existen responsabilidades posteriores, nunca controles anticipados
️ Como diputado, me preocupa que se naturalicen prácticas que limitan el trabajo periodístico mediante amenazas, restricciones o exigencias de “neutralidad”
⚠️ Cuando se restringe a la prensa, se afecta el derecho de toda la ciudadanía a estar informada
 Así también se erosiona la democracia, en silencio
 El Carnaval es patrimonio cultural y es de todos.
Y por eso mismo, no puede tener dueños del silencio.
Dr. Horacio de Brum
Representante Nacional

Por mar24

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