Autoridades del Gobierno de Salto brindaron detalles y realizaron consideraciones sobre el Presupuesto Quinquenal 2026–2030, recientemente ingresado a la Junta Departamental, destacando su carácter ambicioso en materia de infraestructura y servicios, junto con una fuerte impronta de responsabilidad, realismo y sostenibilidad financiera.
El secretario general de la Intendencia, Walter Teixeira Núñez, explicó que el envío del proyecto presupuestal a la Junta Departamental culmina un largo proceso de trabajo colectivo. “Este proyecto es el resultado de mucho tiempo de planificación, que comenzó cuando empezamos a soñar qué Salto queríamos, continuó durante la campaña con el desarrollo de ideas y se terminó de afinar en estos primeros meses de gobierno”, señaló.
Teixeira subrayó que el presupuesto incorpora un nuevo organigrama del Gobierno Departamental, especialmente diseñado y asesorado, que crea nuevas direcciones generales y fortalece otras ya existentes, con el objetivo de mejorar la gestión y optimizar el funcionamiento de la Intendencia.
En relación con los cargos de confianza, el secretario general explicó que se trata de aquellos cargos que el intendente designa para acompañar la gestión y que cesan automáticamente al finalizar el período de gobierno. El nuevo organigrama prevé 46 cargos de confianza, con sus respectivas remuneraciones claramente explicitadas en el presupuesto. En ese marco, aclaró que en la gestión del exintendente Andrés Lima hubo 55 cargos de confianza que cesaron al finalizar el período, aunque formalmente solo figuraban como tales el secretario general y las direcciones, mientras que el organigrama contemplaba otros cargos que fueron cubiertos bajo esa modalidad sin estar definidos explícitamente en el texto presupuestal.
Por su parte, el director de Hacienda, Nicolás Irigoyen, sostuvo que el presupuesto es el resultado de escuchar, ordenar y priorizar los aportes de todas las áreas de la Intendencia. “Desde Hacienda trabajamos con un criterio muy claro de responsabilidad, realismo y transparencia. Eso garantiza equilibrio y sostenibilidad financiera. No hay promesas sin respaldo: es un presupuesto de orden institucional”, afirmó.
Irigoyen enfatizó que, para una correcta planificación, el análisis se basó en lo realmente ejecutado del presupuesto anterior, lo que permite gobernar a partir de datos concretos.
Destacó la proyectada reducción significativa del rubro 0 (sueldos), donde se aspira a lograr una trayectoria gradual y descendente en términos reales, cercana a los 8 millones de dólares menos por año, lo que puede llegar a representar aproximadamente unos 40 millones de dólares menos en todo el quinquenio.
“Esto significa que los salteños van a destinar menos recursos al pago de sueldos, como resultado de la no reposición sistemática de vacantes, jubilaciones naturales, políticas de contención del gasto y mejoras en la eficiencia de la gestión”, explicó. Según indicó, habrá un plan para estimular retiros dignos, una reducción gradual de la plantilla, la renovación generacional y una nueva escala salarial, aliviando así el peso de lo destinado al pago de sueldos en el total del presupuesto.
“Cada peso tiene destino, cada gasto tiene respaldo y cada decisión tiene un fundamento técnico. En síntesis, es un presupuesto austero donde debe ser austero y ambicioso donde debe ser ambicioso”, concluyó el director de Hacienda.
Por su parte, el intendente Carlos Albisu destacó que el proyecto recoge lo observado y escuchado durante años de contacto directo con la ciudadanía, tanto en los barrios de la ciudad como en el interior del departamento.
Señaló que el monto global del presupuesto ronda los 615 millones de dólares, de los cuales más del 52 % —unos 320 millones de dólares— estarán destinados a infraestructura y servicios, lo que representa la mayor inversión de la historia de Salto.
“Si hay un debe en Salto y una preocupación central, es la infraestructura y los servicios: calles, caminería, iluminación, espacios verdes, plazas, museos y accesos a la ciudad. Ahí es donde vamos a poner a Salto nuevamente de pie”, afirmó Albisu, remarcando que se trata de una inversión necesaria y largamente demandada por la población.
El jefe comunal sostuvo que el presupuesto está claramente volcado a la gente, con dos pilares fundamentales: la cercanía del gobierno con los vecinos y una fuerte apuesta a la inversión. En ese marco, señaló que la generación de empleo será una prioridad, impulsando a Salto nuevamente en el radar de inversores privados, tanto a nivel nacional como internacional.
“Estamos convencidos de que este presupuesto refleja lo que Salto necesita hoy” afirmó. “Nuestro compromiso es seguir trabajando para poner nuevamente a Salto de pie”, concluyó.
