Prof. Gabriel Scabino: Por una alimentación digna, en familia y saludable

Por una alimentación digna, en familia y saludable
Cuando nos tocó la responsabilidad de ser Edil en el período pasado en la primera sesión presentamos un proyecto de “Alimentación digna y saludable”, el cual comprendía atender la emergencia alimentaria que afectaba nuestro departamento en el año 2020 fruto de la pandemia. La propuesta pretendía contar con múltiples puntos de atención a lo largo y ancho del territorio aprovechando la infraestructura ya existente como los: clubes deportivos, comercios, cantinas, salones parroquiales, incluso emprendimientos familiares, que en los más diversos puntos de la ciudad, sus
barrios y de otras localidades, se dedican a elaborar y vender comida.
De esta forma se ahorraba el costo de instalación de comedores centralizados solo en la cuidad (pensando también en puntos de atención en el interior) y de funcionamiento, de insumos, sueldos, cargas sociales, controles y se evitaba una compleja administración. La intervención pública se limitaría a definir los beneficiarios del servicio y quienes estarían en condiciones de brindarlo, para lo cual se requiera contar con un pequeño grupo de Trabajadores Sociales y Nutricionistas, que deberían seleccionar los beneficiarios, y controlar el cumplimiento del servicio dentro de los
parámetros establecidos, en cuanto a higiene de los procesos de elaboración, entrega, cantidad y calidad de los alimentos.
Bajo esta propuesta pretendíamos que el Gobierno otorgue un ticket de alimentación a los beneficiarios y los mismos retiraran la comida en los lugares habilitados. Además de los propios usuarios del servicio, también se beneficiarían pequeños comercios y gente modesta, que ha hecho de la venta de comida su medio de vida. Incluso, parte del dinero que recibirían como pago regresaría a las arcas públicas por los pagos de contribuciones, patentes, carnets de salud y otros tributos. Entendíamos que una menor cantidad dinero brindaría un servicio superior y tendría un efecto redistributivo mayor en la economía del departamento. En vez de ser solo una inversión por parte de los contribuyentes, se crearía una fuente de trabajo productiva que ayudaría a reactivar la economía de Salto.

Pero esta idea no prosperó, la Intendencia instaló cuatro puntos de reparto de comida en otra modalidad por tener un convenio con MIDES y recibir partidas de alimentos de INDA. Muchos recordarán previo al comenzar a implementarse este sistema que fue llamado “Plato Caliente” el gobierno departamental dio a conocer los requisitos para acceder al sistema de alimentación, en ese momento era tal la cantidad de cosas que se pedían lo cual generó fuertes críticas por parte de la población.

Esta situación se pudo revertir pero no fue por casualidad y en ese momento tampoco lo dimos a conocer, pero los Ediles oficialistas nos reunimos con el Director de Desarrollo Social
planteando la preocupación y se logró llegar a una solución lo cual derivó en una solicitud de requisitos más acordes a la población que accede a este sistema de alimentación.

Hoy la discusión pública en torno a los comedores va en otro sentido, el gobierno departamental dispuso que los usuarios en lugar de retirar su plato de comida tengan que comer en los lugares asignados. No estamos en contra de que se proporcione un lugar adecuado para quienes deseen comer en los puntos fijos puedan hacerlo, lo que
si entendemos que muchas familias también quieren hacerlo en su casa y está  perfecto hay que darles también esa opción. Está más que demostrado que el sentarse en torno a una mesa sigue siendo muchas veces el único espacio de
encuentro entre la familia y hay que cuidarlo.

Todavía estamos a tiempo de revertir esta situación y los Ediles acá tienen un rol fundamental.
Prof. Gabriel Scabino

Por mar24

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