También están destinadas a digitalizar trámites y abaratar los costos del comercio exterior
El Gobierno presentó este martes un conjunto de medidas destinadas a reducir la burocracia, digitalizar trámites y abaratar los costos del comercio exterior, con las que prevén un ahorro de 20 millones de dólares anuales para el sector privado.
El presidente Yamandú Orsi y el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, anunciaron en rueda de prensa la definición de unas medidas que esperan que resulten en “más agilidad y menos costos” con el objetivo de hacer al país más atractivo a nuevas inversiones extranjeras.
En este sentido, Orsi reconoció que, pese a la estabilidad macroeconómica del país, Uruguay es percibido a veces como “un poco lento” y “caro” para los negocios debido a “excesos burocráticos”.
Además, subrayó que esta batería de medidas no plantea una desregulación, sino “ser mejores controlando y que las regulaciones sean más efectivas”.
Ambos anunciaron el inicio de una ronda de consultas con cámaras empresariales, sindicatos y la academia, con el objetivo de recibir propuestas durante los próximos 30 días para nutrir la futura Ley de Competitividad e Innovación, que el Ejecutivo se compromete a enviar al Parlamento antes del próximo 31 de mayo.
Mientras se debate el proyecto de ley, el Ministerio de Economía anunció cuatro medidas de aplicación inmediata que no requieren el aval parlamentario.
La primera es la eliminación de la intervención previa de la Dirección General Impositiva (DGI) en el comercio exterior, pasando a un control con posterioridad que agilizará unas 25.000 operaciones anuales (el 15 % del total).
En segundo lugar, se eliminará el soporte en papel para todos los trámites aduaneros vinculados al Ministerio, centralizándolos en una plataforma electrónica.
Además, se implementará una facilidad de pago que permitirá a los importadores abonar los tributos aduaneros hasta 30 días después de haber retirado la mercadería, eliminando la obligación de adelantar el pago y otorgando mayor liquidez, especialmente a las pequeñas y medianas empresas.
Finalmente, se reducirán los costos aduaneros mediante la eliminación del precinto electrónico para tránsitos ferroviarios y para operadores económicos calificados.
Por otro lado, Oddone descartó categóricamente utilizar el tipo de cambio para mejorar la competitividad exportadora, argumentando que es una medida “inefectiva” que impactaría negativamente en la inflación y en el poder adquisitivo de los ciudadanos.
“No vamos a convertir a Uruguay en un país barato haciendo uso de instrumentos de naturaleza macroeconómica”, sentenció Oddone, apostando por el aumento de la competitividad a través de la “mejora de la productividad” y de la eficiencia del sector público y del sector no transable.
Fuente y foto: EFE
